Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO | 17 abril 2024.

Una escuela que es un modo de vida: las mujeres de FSC-CCOO construimos sindicato feminista

    En la II Escuela de Mujeres de la federación, que ha tenido lugar esta semana en Zaragoza, se ha debatido sobre el presente, con la mirada puesta en el futuro y sin olvidar el pasado.

    27/10/2023. Amaya Amilibia Ortiz
    La II Escuela de Mujeres de FSC-CCOO se celebró en Zaragoza del 24 al 26 de octubre con el lema "Concebimos ideas, construimos futuro"

    La II Escuela de Mujeres de FSC-CCOO se celebró en Zaragoza del 24 al 26 de octubre con el lema "Concebimos ideas, construimos futuro"

    La celebración de la II Escuela de Mujeres de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC-CCOO) no es un experimento, es un acto que ha sido preparado a conciencia, con premeditación, con cariño y con un compromiso adquirido hace dos años para que las mujeres de la federación pudieran debatir sobre su presente, con la mirada puesta en el futuro, pero sin olvidar el pasado. Ha tenido lugar en Zaragoza entre el 24 y el 26 de octubre, presentada por Carmen López López, secretaria de las Mujeres, y Juana Olmeda Gómez, secretaria general de FSC-CCOO.

    Varias han sido las mesas encargadas de abrir un debate con propuestas, con ideas capaces de hacer futuro revisando la trayectoria de sus participantes, como Joaquina Rodríguez Torrejón, presidenta del sector de Gráficas y Embalajes de UNI, que recordó cómo hace 40 años su sector fue capaz de quitar del convenio de Gráficas las categorías que eran específicamente de mujeres, o la lucha de años por incluir a las mujeres en un sector masculinizado. “Es muy importante hablar de lo que nos pasa a las mujeres, sobre todo en los sectores masculinizados”, subrayó.

    La politóloga Verónica Fumanal Callau, conversando “de un modo casual” con África Sánchez Carnero, adjunta a la Secretaría General confederal, puso nombre, entre lo coloquial y lo académico, a aquellos problemas y dificultades que todas tenemos, pero que a veces no identificamos. Trató de poner negro sobre blanco la obligación generacional que todas tenemos entre el débito a nuestras antecesoras, y el legado que debemos dejar a las jóvenes: “No podemos tener el lujo de decir que no, porque otro ocupará nuestro sitio”.

    La segunda jornada se cargó de emociones con mujeres también maravillosas, llenas de experiencia en sus ámbitos correspondientes, como Luz García García, responsable de FSC-CCOO Asturias, quien recordó cómo se ganó el respeto de propios y ajenos por su especialidad en Salud Laboral, o la secretaria general del sector Ferroviario, Pepa Páez Parada, que aludió a la falta de referentes femeninos, o Ana Ruiz Sánchez, responsable de la sección sindical en el Ayuntamiento de Albacete, que siempre ha apostado por la formación en políticas de igualdad para concienciar a la afiliación de su ciudad. En lo que todas coincidieron es en la forma de dirigir sus equipos, de una manera distinta a la conocida porque más que dirigir colaboran con las personas que tienen a su lado trabajando. “Nuestro liderazgo es empático. No podemos, ni debemos cambiar nuestra forma de ser. No queremos tener poder sobre, sino poder como”.

    La tarde cambió de tercio sin perder interés ni atención. “El valor de la igualdad”, presentado por la profesora de Comunicación Marian Blanco Ruiz nos enseñó cómo el lenguaje no es una cuestión baladí. El lenguaje ha excluido a las mujeres a lo largo de la historia, y ahora que la ley obliga a los medios de comunicación a utilizar un lenguaje inclusivo, se saltan la norma con un vago pretexto que perpetúa los roles de género y se mantiene en un sexismo cultural. “Comunicar de forma igualitaria y no sexista es una obligación”, aseveró.

    En la misma mesa interviene a continuación Alicia Sánchez Álvarez, secretaria de Igualdad de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que puso un acento más trágico al valor de esa igualdad hablando de violencia de género en el medio rural, de las dificultades a las que se enfrentan las mujeres si necesitan denunciar a su agresor, a la desprotección a la que están expuestas, y los escasos medios de los efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado para enfrentarse a tamaño problema, sin recursos económicos ni formación. “El entorno rural no tiene nada que ver con las grandes ciudades, donde se puede ser anónima”.

    Es la tercera jornada se reflexionó sobre las ponencias, las actitudes, las intervenciones, las emociones de todas las participantes. El debate fue el protagonista absoluto, y las propuestas tuvieron mayor grosor: la situación de las mujeres en nuestra propia organización, la perspectiva de género en la negociación colectiva, el trabajo interno de las secretarías de Mujeres a nivel territorial, sectorial, federal y social.

    El colofón lo puso la secretaria de Mujeres confederal, Carolina Vidal López: “Si algo sabemos hacer las mujeres es hacer colectivo”. Quiso acompañarnos para felicitarnos por la Escuela, por la participación tan intensa de todas las mujeres en ella y nos animó a combatir los grandes retos y cambios a los que las mujeres del siglo XXI tenemos que enfrentarnos, como los cambios digitales, los medioambientales y los demográficos.

    Han sido días intensos, días de compartir experiencias laborales, sindicales y personales, donde se han concebido ideas para construir futuro, un futuro de mujeres sindicalistas y feministas, un futuro donde se pueda impregnar al sindicato de otra forma de dirigir porque lo que importan son las personas, sus problemas y su entorno.

    Es necesario transmitir nuestras ideas para avanzar en un camino más amable, más empático, en el que se vaya alcanzando la igualdad real, y en el que nuestros compañeros se formen en sensibilización para acompañarnos en el camino de la realización de estas propuestas.

    La verdadera conclusión es que juntas somos más fuertes y debemos dejar de pedir disculpas y pedir reconocimiento.

    Gracias a todas por estar, gracias a todas por ser