Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO | 17 abril 2024.

5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente: Nada que celebrar

    Desde la Secretaría de Medioambiente, Igualdad y Movimientos Sociales de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO sentimos que no hay nada que celebrar este 5 de junio, proclamado como “Día Mundial del Medio Ambiente” por la Asamblea de las Naciones Unidas desde el año 1973.

    05/06/2023.
    Día Mundial del Medio Ambiente 2023

    Día Mundial del Medio Ambiente 2023

    Tras las recientes elecciones municipales y autonómicas, vemos con estupor cómo un partido político negacionista del cambio climático tiene la llave de la gobernabilidad en muchos ayuntamientos y comunidades autónomas.

    Y en Andalucía, con su apoyo, se ha aprobado un plan para legalizar regadíos ilegales que ponen en grave riesgo el Parque Nacional de Doñana (Huelva), la salud hídrica de la región y enfrenta al país a un riesgo de sanción de la Comisión Europea que oscila entre los 16 y los 300 millones de euros.

    Sin embargo, este nefasto plan desde un punto de vista medioambiental se ha traducido en un apoyo masivo de las zonas más perjudicadas por la sobreexplotación del acuífero que alimenta el Parque Nacional en las últimas elecciones municipales a sus promotores. Como decimos, nada que celebrar.

    Tenemos también que lamentar la paralización de normas fundamentales para combatir el cambio climático y proteger nuestro patrimonio natural como son la Ley Básica de Bomberos/as Forestales, la Ley Básica de Agentes Forestales y Medioambientales y la Ley de Movilidad Sostenible.

    Efectivamente, el anuncio de convocatoria de elecciones anticipadas para el próximo 23 de julio ha puesto fin a la legislatura de coalición y también a los compromisos del Acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos para luchar contra el cambio climático, hacer efectiva la transición ecológica y sentar las bases de un crecimiento sostenible e inclusivo.

    De poco han servido las movilizaciones apoyadas desde esta Federación en defensa de un Estatuto Básico de Bomberos/as Forestales en el marco del Sistema Nacional de Protección Civil y bajo un modelo de servicio público de gestión directa. El objetivo era terminar con la precariedad del colectivo y los distintos modelos autonómicos que externalizan en empresas privadas la prevención y extinción de incendios forestales con las nefastas consecuencias que nos llevan a seguir batiendo records en hectáreas quemadas.

    Así, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en España se han quemado casi 40.000 hectáreas de superficie hasta el 30 de abril de 2023, casi el doble que la media de los últimos diez años y más del doble que en los cuatro primeros meses de 2022.

    También se queda en el tintero la Ley de Movilidad Sostenible, una herramienta clave para cumplir de forma eficaz con los acuerdos y compromisos que se han suscrito de descarbonización de la economía en el marco del Pacto Verde Europeo que busca lograr la neutralidad climática de aquí a 2050.

    La Ley de Movilidad contemplaba la obligatoriedad de negociar con la representación de las personas trabajadoras planes de movilidad sostenible al trabajo que permitan mejorar la calidad del aire y reduzcan la siniestralidad asociada a un modelo de movilidad basado en el uso del vehículo privado.

    Otros elementos que han quedado sin desarrollo es la puesta en marcha de una fiscalidad justa del transporte, medidas para el despliegue de combustibles renovables de cero emisiones derivados del hidrógeno verde para la aviación y el transporte marítimo, así como fomentar el transporte de mercancías por ferrocarril y eliminar el mecanismo que incluye el cierre de líneas de tren supuestamente “ineficientes”.

    Se parte nuevamente de cero tras la celebración de las nuevas elecciones generales y nos toca seguir defendiendo las posiciones de CCOO en el intenso trabajo llevado a cabo con la presentación de enmiendas y reuniones con los grupos parlamentarios en la última legislatura.

    Ante este panorama, el activo sindical no puede quedarse de brazos cruzados porque la negociación colectiva nos permite avanzar en derechos; también en derechos medioambientales, porque es la salud de las personas trabajadoras la que está en juego y las condiciones de vida de sus comunidades. 

    La negociación de Planes de Movilidad Sostenible al trabajo, el reconocimiento de la figura del delegado-a de Medioambiente, la participación activa en la gestión medioambiental de nuestras empresas, incluidas las Administraciones Públicas y también nuestra propia organización, etc….está al alcance de nuestra mano y es más necesario que nunca, porque el futuro del empleo depende también de la salud del planeta y un deterioro de las condiciones ambientales impacta en mayor medida en aquellos trabajos más expuestos.

    Por cierto, este año la ONU ha puesto el foco en conseguir medidas ambiciosas relativas a todo el ciclo de vida del plástico; una amenaza para la vida en ríos, lagos y mares que soportan anualmente entre 19 y 23 millones de toneladas de este material.

    Nada que celebrar.