Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO | 17 abril 2024.

CCOO alerta de la previsible reducción presupuestaria para Ciencia a partir de 2024

    En la presentación del informe sobre la inversión en I+D+i en los Presupuestos Generales del Estado, el sindicato advierte de que el gasto real continúa en el 0,25 % del PIB, y que los fondos europeos consiguen aumentarlo al 0,75 %. Sumando la inversión de las empresas, queda todavía muy lejos del objetivo del 2 % perseguido desde hace 20 años. CCOO realiza el estudio anualmente desde 1983, lo que permite poner en contexto las partidas presupuestarias de los últimos 40 años, y se pregunta qué pasará a partir de 2024, sin subvenciones europeas.

    13/04/2023.
    Ciencia e investigación

    Ciencia e investigación

    CCOO denuncia que el gasto real en Ciencia continúa en el 0,25 % del PIB en los Presupuestos Generales del Estado para el año 2023. Es la principal conclusión del informe ‘PGE 2023 de I+D+i: ¿el fin de una ilusión?’, presentado esta mañana por el sindicato, que señala que incluso sumando los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia solo se alcanzaría el 0,75 %, muy lejos del objetivo del 2 % fijado hace casi dos décadas.

    El análisis sobre la Función 46, Investigación, Desarrollo, Innovación y Digitalización, realizado por Alicia Durán, representante de CCOO en el Consejo Rector de la Agencia Estatal de Investigación y el Consejo Rector del CSIC, y miembro de la sección sindical estatal de CCOO en el CSIC, relativiza que se trate del “mayor presupuesto de la historia”, como anunciaba el Gobierno. La partida presupuestaria de los capítulos I-VII, el gasto real, queda en 3.837 millones de euros, 340 por debajo de las cifras de 2009, cuando se destinaron 4.176 millones.

    Las cifras mejoran notablemente si se suman los 7.655 millones provenientes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Una cuantía temporal, que para el sindicato supondrá un escenario de pérdida presupuestaria a partir de 2024.

    CCOO señala, además, las dificultades en la gestión y ejecución de los fondos. Los Organismos Públicos de Investigación recibirán un total de 2.301 millones de euros, de los que más de la mitad se asigna al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El mayor organismo de investigación nacional recibe 1.213 millones, un 13 % menos que en 2022. Por su parte, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y el Instituto de Salud Carlos III sitúan su presupuesto en 196 y 487 millones, respectivamente. El primero mantiene las cifras de 2022, mientras que el segundo reduce sus cuantías en un 13 %.

    Respecto a la inversión de las partidas provenientes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, la distribución se concentra en el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, con un 55,3 %, el Ministerio de Ciencia e Innovación, con un 21 %, y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, con un 20,3 %. El sindicato recuerda que ya en 2022 denunció la laxitud de los criterios de distribución al sector empresarial realizado por el departamento de Nadia Calviño, que asignó entonces más del 70 % de sus 3.285 millones al ámbito privado.

    Empleo público

    CCOO apunta a la falta de personal como el mayor problema en los OPI, con una pérdida de 600 puestos fijos desde 2010 hasta la actualidad. Advierte de la elevada media de edad de la plantilla, en torno a los 55 años, cuando en el personal investigador la máxima productividad se alcanza a partir de los 40 años de carrera laboral.

    Avisa, además, de las dificultades que esto supone para la gestión de los recursos del MRR, un trabajo adicional al ordinario y que genera un importante incremento de las cargas de trabajo que se sostendrá al menos hasta 2026.

    40 años de análisis

    En 2023 se cumplen 40 ediciones del informe de CCOO sobre la inversión en I+D+i en los Presupuestos Generales del Estado. Este trabajo, iniciado en 1983, permite analizar exhaustivamente las partidas presupuestarias.

    Para el sindicato, una de las conclusiones más relevantes se encuentra en las fuertes oscilaciones que reflejan los datos históricos, mucho más pronunciadas que las del PIB. Este comportamiento demuestra el hecho de que la I+D+i  no es un elemento estratégico ni para las empresas ni para los distintos gobiernos de España, cuando debería ser una herramienta fundamental en el refuerzo del tejido productivo y social en el camino de construir un modelo más sostenible y justo.