Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO | 31 julio 2026.

La prevención de los incendios forestales

    ¿Quién no ha escuchado eso de que los incendios forestales se apagan en invierno? Vamos a profundizar en este mantra tan repetido.

    29/07/2026.
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    Para que haya incendios forestales ha de haber un combustible, es decir, debemos tener material vegetal susceptible de poder quemarse y, por desgracia, algo de lo que hablaremos en otro artículo, como son las causas que inician los incendios forestales.

    El cambio de paradigma en el medio rural nos ha abocado al abandono de usos y costumbres que venían aprovechando al máximo los recursos que la naturaleza nos ofrece. Dejar de pastorear zonas cercanas a los pueblos, no recoger leñas, piñas o matorral para calentarse, y no plantar huertos junto a los núcleos urbanos de los que abastecerse, nos ha abocado a que la masa forestal gane terreno y aumente la superficie año tras año en nuestro país.

    Por ello, lo que antes se venía desarrollando de manera cotidiana por los habitantes del medio rural, el generar paisajes mosaico, con cambios de cobertura vegetal y combustibles menos susceptibles de arder, debemos llevarlo a cabo con las labores preventivas.

    Existen multitud de formas de ejecutar la prevención en incendios forestales, bien sea mediante el desbroce y eliminación de material vegetal de forma mecanizada o manual, realizando clareos y fajas de seguridad junto a caminos, ejecutando quemas controladas bajo estrictas ventanas de prescripción, abriendo o manteniendo cortafuegos en nuestras masas arbóreas, etc.

    Todas son labores esenciales que nos ayudan a manejar esas cargas de combustible que nos pueden generar problemas en verano. Que un incendio forestal llegue a una zona tratada de manera preventiva, implica que se nos genere una ventana de oportunidad donde tal vez podamos atajar el incendio o minimizar su avance desde una zona de trabajo más segura.

    Pero hablar de prevención no sólo implica la modificación de la cobertura vegetal, sino también la vigilancia activa en días de peligro extremo o la educación ambiental. Sentar las bases del conocimiento en la población de los daños y perjuicios que generan los incendios forestales es vital para que no se produzcan. Parece que si hablamos de educación ambiental pensamos en colegios y escolares, pero es importante que esta educación llegue a personas adultas que por distintas cuestiones entienden que el uso del fuego “a su manera” siempre ha estado bien. Y aun siendo verdad que el fuego es una gran herramienta preventiva, las circunstancias de nuestros montes y campos han cambiado y ha de usarse bajo criterios técnicos.

    Un ejemplo más lo tenemos en ciertas labores agrícolas que, en muchos casos, con el mero hecho de cumplir las recomendaciones que se hacen llegar desde distintos organismos, implicarían minimizar el riesgo de producción de incendios. Recuerda que la mejor prevención es que no se produzca un incendio.

    Por ir cerrando, aportaremos dos datos. De manera generalizada se habla de que el coste por hectárea en labores preventivas se estima en 3.000 euros y la cuantificación para una hectárea de extinción asciende a 30.000 euros. ¿Qué ponen de manifiesto estas cifras? La necesidad de aumentar los presupuestos en prevención, ya que se demuestra que será mucho más eficientes por rendimiento entre coste/beneficio.

    Llevamos muchos años apostando todo a la mejora y aumento de los medios de extinción, pero llegados a este punto, FSC-CCOO tiene claro que el grueso de inversiones que se vayan sumando habrá que focalizarlas en la prevención de incendios.