Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO | 25 julio 2026.

La extinción de incendios forestales y la seguridad de quienes intervienen

    La extinción de incendios forestales (IIFF) implica gestionar una emergencia con muchas variables, ante un escenario que entraña la existencia de numerosos riesgos para las personas, los animales, la naturaleza y/o los bienes. 

    24/07/2026.
    Bomberos forestales

    Bomberos forestales

    Son situaciones dinámicas, muy cambiantes según las circunstancias. Por ello el personal que trabaja en su extinción ha de ser altamente especializado.

    Pero ¿cómo es posible que bajo el estrés y una situación de riesgo dinámico minimicemos los accidentes en la extinción? Cumpliendo escrupulosamente unas estrictas medidas de seguridad. 

    El protocolo OACEL es la piedra angular de nuestra seguridad en IIFF. Este acrónimo se forma a partir de los siguientes conceptos:

    Observación: es de vital importancia tener una visión global de las circunstancias de los IIFF y poder observar la zona de trabajo, de cara a conocer en todo momento el comportamiento del incendio forestal, para saber cómo podría afectar este a las posibles rutas de escape y/o zonas de seguridad (desarrollaremos estos dos conceptos más adelante).

    Atención: mantener la atención implica interpretar y ser conscientes de lo que nos rodea, ya que todo en su conjunto puede tener influencia en nuestra seguridad. El mero hecho de observar no es suficiente. Hay que interpretar como interactúan todos los factores a nuestro alrededor.

    Comunicación: una comunicación fluida entre todos los niveles del personal que actúa en IIFF es básica para disponer de seguridad. Que la información fluya desde la dirección de la extinción hasta el bombero forestal a pie de llama, minimiza muchas situaciones de riesgo. La correcta transmisión y comprensión de órdenes y su ejecución son la base de la coordinación de los medios actuantes. Perder la comunicación con nuestro observador y/o con mandos superiores entraña un grave riesgo.

    Escape: durante las labores de extinción debemos mantener siempre una ruta de escape, la cual ha de llevarnos a una zona segura. Por lo tanto, nos debe permitir abandonar la zona de trabajo a tiempo si las condiciones del incendio nos obligan. Estas rutas de escape pueden variar según se avance en los trabajos ejecutados, por lo que han de reevaluarse de manera periódica y siempre debemos estar seguros de que no se encuentran cortadas.

    Lugar seguro: la ruta de escape siempre ha de llevar hasta una zona en la que no haya peligro de ser alcanzado por el fuego ni un calor radiante excesivo, que consideramos lugar o zona segura. Deben ser zonas que permitan a un combatiente soportar el paso del fuego sin más medidas de protección que su propio EPI. Por ello deberán estar libres de combustible o combustible muy escaso, existiendo diversas posibilidades, tanto naturales como construidas. Las zonas quemadas donde no queda combustible disponible (sin potencial de retorno), son buenos lugares seguros. Tener un escape a una zona segura no es en absoluto una medida de seguridad suficiente si no se cumple con O, A y C, ya que tanto la ruta como la zona podrían verse fácilmente comprometidas.