Flexibilidad y ajuste de jornada, una necesidad social ante la “nueva normalidad”

    Como todo el mundo sabe después de agosto llega septiembre y la vuelta al cole. Pero este año este regreso a las aulas está siendo un trauma.

    11/09/2020.
    ¡Ni un paso atrás en igualdad!

    ¡Ni un paso atrás en igualdad!

    No se puede decir que en todas las comunidades la situación sea la misma, puesto que, aunque se sabía que había que adoptar medidas nuevas para conseguir el menor número de contagios posibles en las aulas, en algunas se ha impuesto la improvisación, aunque en otras han adoptado medidas, como la contratación del profesorado con más tiempo. Sin embargo, aunque hay diferencias entre las comunidades autónomas y unas hayan hecho los “deberes” mejor que otras, lo que unifica la situación de todo el territorio es la incertidumbre que pesa en todos los hogares donde hay menores sobre qué va a pasar y cómo se van a arreglar. El papel jugado por las abuelas y abuelos hoy se hace imposible de desempeñar y en las casas hay que decidir cómo atender a niños y niñas durante el tiempo que van a tener que estar en casa porque las horas de colegio e instituto han disminuido y también es muy dudosa la apertura de las actividades extraescolares y los entrenamientos deportivos y lúdicos. ¿Tendrán que seguir las madres ejerciendo de trabajadoras, amas de casa, maestras, psicólogas, entrenadoras, enfermeras, etc.?

    Esta situación en el hogar se suma a la situación laboral que sufren las mujeres. Bien es cierto que la pandemia está dejando una situación socioeconómica desoladora, pero no lo es menos que las más afectadas están siendo las mujeres. Los últimos datos de paro, relativos al mes de agosto, muestran cómo se ha incrementado el paro. En este mes, de las personas que se quedaron paradas, el 70% eran mujeres. Aumentando más aún el porcentaje de las mujeres paradas en su conjunto. El 58% de las personas inscritas en el SEPE actualmente son mujeres. Es decir, la situación de cierre está condenando a muchas mujeres al paro, pero además la de paradas subirá si no se adoptan medidas como la flexibilidad de jornada que permita a las mujeres cuidar a las y los menores y seguir trabajando. La propuesta de CCOO es dar prioridad a esta medida frente a otras como la reducción de jornada, que empobrece más aún a una clase trabajadora poco sobrada de recursos, que, además, como se sigue adscribiendo el cuidado a las mujeres, va a meterlas en casa y a aumentar la brecha de género que genera la tradicional división sexual del trabajo.

    Toca por tanto al Gobierno mover ficha y, si de verdad apuesta por la igualdad, arbitrar medidas que no nos devuelvan a las mujeres a la casilla de salida dando un innegable paso atrás.

    En igualdad, #NiUnPasoAtrás

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