Preparemos la desescalada para ayudar a las víctimas de violencia de género

    El aumento de llamadas al 016 y la disminución de asesinatos machistas no son datos contradictorios y no deben usarse para minimizar la magnitud del problema.

    21/05/2020.
    Recursos para víctimas de violencia de género durante la emergencia sanitaria del Covid-19

    Recursos para víctimas de violencia de género durante la emergencia sanitaria del Covid-19

    Durante las últimas semanas se han reportado datos aparentemente contradictorios, pues mientras las llamadas recibidas por el 016 han aumentado un 20% respecto del mismo periodo en 2019, con 4.313 más, disminuyen las denuncias y los asesinatos. Esta información ha llevado a algunos medios de comunicación a afirmar que existe una disminución de la violencia de género.

    Sin embargo, varios hechos objetivos nos llevan a cuestionar esta teoría. El primero tiene que ver con el aumento de las llamadas, lo cual es un indicio de que la violencia sigue existiendo, máxime cuando las mujeres se encuentran confinadas en casa todo el día con su maltratador, en aquellos casos donde la separación no se ha producido. Mientras que pueden haber disminuido las denuncias en aquellos casos donde la separación se ha producido. Cerca del 30% de los asuntos que ingresan habitualmente en los Juzgados de Violencia contra la Mujer correspondían a quebrantamientos de condena o de órdenes de protección que ante el confinamiento no se producen.

    Tampoco es fácil para las mujeres denunciar. Hay que tener en cuenta que un elevado número de denuncias se realizan en comisarías, cuartelillos o juzgados cuando el agresor ha salido de casa. La presencia constante del maltratador en el hogar disminuye las posibilidades de que la víctima pueda exteriorizar su situación.

    El que la Policía informe de un número menor de casos tiene que ver tanto con esta disminución de las denuncias, como con el de asesinatos. No hay que olvidar que el maltratador lo que desea es el dominio y control de la mujer y en este momento el control bajo confinamiento está asegurado. El dominio machista se ejerce sin necesidad de emplear la violencia puesto que la salida de la situación se les complica a estas mujeres. En la mayoría de las ocasiones la violencia se produce ante el temor a la separación, la ruptura de relación o el temor a que la mujer tenga un proyecto propio de vida, lo que bajo el estado de alarma no parece muy viable.

    Por todas estas razones habrá que esperar a que esta situación acabe para conocer si aumenta o disminuye y con qué costes para las mujeres, puesto que lo que intuimos es la tensión que muchas mujeres están padeciendo en sus casas. Hay mucha violencia latente que se manifestará progresivamente en la desescalada. Estemos atentas a las posibles situaciones y dispuestas a ayudar a las mujeres víctimas de violencia en esta nueva situación.

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