Porque fueron somos, porque somos serán

    Artículo con las entrevistas a Mª Antonia Martínez González, sindicalista jubilada y ex responsable de la Secretaría de la Mujer de FCT-CCOO y a Beatriz Panadero Muñoz, secretaria de Acción Sindical y Juventud Telecomunicaciones de FSC-CCOO Madrid.

    13/06/2018.
    Mª Antonia Martínez González y Beatriz Panadero Muñoz

    Mª Antonia Martínez González y Beatriz Panadero Muñoz

    ENTREVISTA A Mª ANTONIA MARTÍNEZ GONZÁLEZ:

    ¿Cómo y por qué se afilió a CCOO?


    A mediados de los 70 una parte importante de nuestra sociedad quería salir de la dictadura y construir un mundo más justo y solidario e instaurar la democracia.

    Desde los partidos políticos y sindicatos de izquierdas se luchaba por su consecución, de ahí parte mi necesidad de formar parte de esa lucha y me afilio a Comisiones Obreras en primera instancia, puesto que yo ya formaba parte del mundo laboral y conocía de sus injusticias y desmanes y el Sindicato respondía a muchas de la inquietudes que yo me planteaba en esas fechas.

    ¿Qué ventajas tuvo?

    Tener una visión mucho más amplia de cómo abordar y enfrentar las desigualdades laborales, la solidaridad entre diferentes colectivos de trabajadores, unir nuestros esfuerzos para conseguir mejorar las condiciones de vida y salud de las personas trabajadoras, en definitiva llenar de contenido la Negociación Colectiva para cambiar y mejorar las condiciones trabajo regulando su desarrollo.

    ¿Qué desventajas por el hecho de ser mujer?

    El mundo laboral estaba constituido principalmente por hombres, las mujeres nos incorporábamos paulatinamente pero de forma imparable, el sindicato como reflejo de la sociedad reproducía los mismos roles, es decir, un mundo de hombres donde ellos tenían siempre la palabra y el poder.

    En 1978 en el 1º Congreso de la C.S. CCOO se decide que para nuestra organización “debe suponer una especial preocupación la efectiva toma de conciencia de la mujer trabajadora de su doble discriminación de clase y sexo, defendiendo plenamente las reivindicaciones en que se manifiesta la lucha por la liberación de la mujer y poner los medios necesarios para ello”.

    Y se crean las Secretarías de la Mujer, con el objetivo que sirvan de impulso, estudio y análisis de las reivindicaciones que de forma específica plantean las mujeres.

    La desventaja era que estaba todo por hacer, primero el reconocimiento de este espacio de los compañeros sindicalistas (No todos los hombres ni tampoco algunas mujeres entendían la necesidad de hacer un trabajo específico de género), en segundo lugar las mujeres (pocas al menos en nuestra Federación de Transporte) en el sindicato proveníamos de diferentes ámbitos, organizaciones, políticas, mundo laboral, feminismo etc. Donde había que ensamblar y construir un discurso que permitiera hacer efectiva la no discriminación de las mujeres.

    Quizá la desventaja que veo en la lejanía es que el reconocimiento de nuestro trabajo fue escaso durante mucho tiempo, aunque nuestra persistencia logró cambiar muchas mentalidades y sobre todo llegar hasta este momento donde muchas cosas se han conseguido.

    ¿Qué aprendió de las que la han antecedido?

    Crecimos y aprendimos juntas, cada una con las experiencias de cada situación vivida y poniéndole mucha imaginación y mucho coraje, buscando estrategias y sinergias con otras mujeres, leyendo y buscando información de otras experiencias fuera de España. Para mí supuso un aprendizaje increíble descubrir y poder canalizar lo que desde mi espacio personal me había planteado desde muy joven , quería ser libre en la toma de mis decisiones, poder elegir mi sexualidad, no depender de ningún hombre para firmar un contrato de trabajo o una cuenta bancaria.

    ¿Y el feminismo en el sindicato?

    Las mujeres en CCOO Nos hemos sentido siempre parte del movimiento feminista aunque las mujeres de los movimientos feministas nos consideraban siempre como poco feministas y en el ámbito sindical excesivamente feministas, como si ambos espacios no pudiesen ser compatibles.

    ¿Piensa que es tanto, igual o más importante para las mujeres que para los hombres hacer sindicalismo?

    Pienso que es muy importante que las mujeres formemos parte de todo lo que en la sociedad se mueva, y por supuesto del sindicato nadie mejor que nosotras para saber con los problemas a los que nos enfrentamos cuando nos incorporamos al mercado laboral y la necesidad de participar en la Negociación Colectiva para regular desde al acceso a la promoción, el valor del trabajo, el salario… a la compatibilización de la vida familiar.

    Las mujeres siguen asumiendo de forma importante el cuidado de personas del entorno familiar, niños ancianos, enfermos, y algunas leyes como la Ley de Conciliación de 1999, la Ley contra la Violencia de Género de 2004 la Ley de Igualdad de 2007, con todas las medidas de carácter laboral y de protección social en ella incluidas, o la Ley de Dependencia de 2006, cuando se aprobaron las valoramos muy positivamente porque suponían que iban a paliar sus dificultades para conciliar vida familiar y laboral.

    La ventaja de que las mujeres formen parte del sindicato es que podemos aportar una visión diferente en las estrategias y en las formas de debatir las diferentes realidades que conforman nuestra sociedad. Las mujeres desde CCOO, aportamos desde Federaciones y Territorios nuestra opinión para configurar las propuestas de ley que finalmente llevaron las mujeres del ámbito Confederal a las mesas con el Gobierno.

    ¿Qué cree que deja de herencia a las que la siguen?

    Creo que el trabajo desarrollado a lo largo de todos estos años, permite que las nuevas generaciones tengan un terreno bastante más abonado del que nos encontramos nosotras, la mayor sensibilización sobre los temas de género, sobre igualdad, violencia, etc., ha hecho posible que este 8 de Marzo pasado haya supuesto un antes y un después de esta fecha en el camino de la igualdad, deberíamos saber aprovechar lo que tenemos, y no pensar que partimos de cero, la famosa crisis vino a poner más obstáculos al cumplimiento de las mencionadas leyes. Debemos exigir desde el Sindicato que se doten de presupuesto, se evalúen y sobre todo se tenga voluntad política para su cumplimiento.

    ¿Qué haría de otro modo si tuviera que hacerlo ahora?

    No te sabría decir, lo hicimos lo mejor que supimos, con los medios de los que disponíamos y con toda la voluntad y el empeño firme de que nuestro objetivo era la IGUALDAD REAL.

    ENTREVISTA A BEATRIZ PANADERO MUÑOZ:

    ¿Cómo y por qué se afilió a CCOO?

    Actualmente trabajo en un sector bastante precario, el telemarketing, donde las condiciones de trabajo, las rotaciones continuas y el elevado estrés psicosocial hace que estar organizada dentro de los centros de trabajo sea indispensable, por ello me afilié a CCOO, porque considero que es la mejor fuerza sindical que defiende a la clase trabajadora.

    ¿Qué ventajas tuvo? /¿qué desventajas por el hecho de ser mujer?

    El telemarketing es un sector muy feminizado, pese a ello, las mujeres proporcionalmente ocupamos menos cargos de responsabilidad dentro de las empresas del sector, esto quiere decir, en términos generales, que tenemos menos oportunidades de promoción.

    ¿Qué aprendió de las que la han antecedido?

    Creo que no podría describir todo lo que he aprendido de las grandes luchadoras que me han precedido. Su constancia, su fortaleza, su capacidad para seguir aprendiendo y de enseñarnos a las más jóvenes, el compañerismo… pero sobre todo que, pese a las dificultades, las mujeres podemos conseguir lo que nos propongamos y que unidas somos imparables.

    ¿Y el feminismo en el sindicato?

    Creo que estamos haciendo muy buen trabajo y que la labor del sindicato es crucial. No sólo se negocian planes de igualdad en los centros de trabajo para que no haya discriminación de las mujeres en el ámbito laboral, sino que el sindicato tiene un papel fundamental en las movilizaciones en contra de la violencia de género.

    Creo que todavía nos falta mucho por pelear dentro del sindicato. Muchas de las mujeres comenzamos siendo “cuotas” y posteriormente nos tenemos que empoderar, teniendo que superar en algunas ocasiones barreras que los hombres no han tenido que derribar, pero estamos por muy buen camino.

    ¿Piensa que es tanto, igual o más importante para las mujeres que para los hombres hacer sindicalismo?

    La labor de ambos es muy importante, pero creo que hace falta más mujeres dentro de las organizaciones sindicales en puestos de responsabilidad.

    ¿Qué ventajas tiene para el sindicato el que haya mujeres sindicalistas?

    El hecho de que haya mujeres en el sindicato hace que la organización sea más feminista (no solo más feminizada) ya que las mujeres podemos dar una perspectiva de género más real y acorde a la situación de discriminación que vivimos día a día y poder abordarla y combatirla.

    ¿Y la sociedad?

    Creo que podemos transformar la sociedad, hacerla más feminista, más justa para todos y todas.

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